Aquí teniu el pregó que el «nostre» marquès va llegir ahir als seus serfs sentmenatencs per donar la benvinguda a la Festa del Bon Record.
El pregó del Marquès
«Es para mi un placer y una honda satisfacción hallarme entre vosotros (barra as), todos mis siervos (barra as) en tan solemne jornada como lo es el día de hoy. Ver como os acercáis a mi humildemente, a vuestro señor amado, quien os ampara de males, no es solamente un gozo para el que dirige vuestras vidas… es como una corrida en la garganta profunda de la hija del molinero que me presentasteis la semana pasada, cuando iba a casarse. Que rica! Que mujeres mas buenas tenéis en este pueblo! Y luego os quejáis!
Y hoy os acercáis a mi castillo, humildes y alegres payeses (barra as) para celebrar mi onomástica. Sí, el santo de vuestro queridísimo, apreciado y loado Marqués: Fernando de Sentmenat y Ruiz de la Prada
Vuestro gesto me agrada y me halaga a la vez, cuanto más si no hubiere en el mundo otro señor tan digno de tamaña obediencia por parte de siervos (barra as) tan dispuestos (barra as) al sacrificio en aras de la estirpe que ha sugerido al mundo entero un modelo de justicia social insuperable, por lo pragmático y por lo espiritual: un marco de privilegios y libertades que celebrareis, mis apreciados siervos (barra as) agasajándome generosamente con vuestras dádivas, las cuales, mañana en sesión de tarde, estaré orgulloso de recibir en “Magna Audiencia” i ante la atenta mirada del administrador de mis propiedades locales, libreta y ábaco en ristre… Por si acaso.
No creáis que no sufro viéndoos trabajar cada día de sol a sol, sudando el pan que ponéis en vuestras mesas y la parte que me toca. Jamás creáis que os gobierna un marqués indolente, solipista, macarrón y totalitario. Pues soy plenamente consciente –y de ahí proviene mi profundo gozo- que imprimís solidaridad en vuestro empeño en mejorar día a día vuestros cultivos, en hacer prosperar vuestros ganados y en parir hermosas hembras. Y todo ello con el único fin de tenerme bien contento. No sabéis cuanto os agradezco, no por el acto en si mismo, sino por el espíritu generoso y desprendido cuando os acercáis a mi con vuestros censos, y me los regaláis con la misma alegría y solemnidad de quien comparte su pobreza, tal como mandó Nuestro Señor Jesús, que fue clavado en la cruz por unos facinerosos desalmados, vagos y maleantes.
Sé que por ello quedáis sin pan y sin butifarra, sin garbanzos, sin harina, ni tasajo ni tocino. Hasta os quedáis sin hijas por algunas noches y no solamente no os duele, sino que lo lleváis tan bien que cada año repetís más de lo mismo y os devolvéis vuestro propio gozo y alegría en un acto de afección, fidelidad y solidaridad hacia vuestro marqués; retornándome, así, anualmente, lo que es mío y practicando lo que a vosotros más os agrada hacer en un día tan señalado: poner el culo, como decía tan bellamente el poeta. Muchas gracias, siervos (barra as)! Sois únicos! (barra as) No tenéis igual! (barra as). Sólo hay que contemplar vuestras caras de satisfacción! (barra aaaaaas!).
Aún más y mejor placer me produce contemplar el jolgorio con que celebráis el pago censal cuando, con vuestros trapicheos plebeyos, os vendéis o compráis entre vosotros las propiedades que os he permitido poseer en trato enfitéutico, previo pago… claro. Me resulta altamente reconfortante comprobar como acudís, alegres, a mi administrador y le pagáis todos los reales que cuestan el 4 por ciento de las transacciones que habéis llevado a cabo en vuestros sucios manejos. Cada noche, cuando me voy a dormir, pienso en lo atentos que sois conmigo, como me pensáis, como me adoráis, como me queréis! Como me regaláis! Sois la Hostia en patinete, amados siervos! (barra as)… i Nuestro Señor os recompensará en el cielo, no lo dudéis!. Amén…. (barra… as….ji, ji, ji)
Sirva este prólogo como efusiva salutación a las gentes queridas que pueblan mis propiedades en el territorio de la marca jurisdiccional de la cual he sido investido Senior por derecho hereditario por el mismísimo Nuestro Señor (el) Rey (de bastos).
Y ahora lanzaré un panegírico hacia esta tierra que ha visto nacer a mis antepasados y crecer en su gloria y en sus más altos gestos guerreros al servicio de nuestro rey, de la cristiandad entera y de nuestro señor Jesús.
Fue ya en tiempos de una sagrada cruzada, la Reconquista de los territorios moros “pro-vencidos” para nuestro Dios, cuando el señor de Moncada, Gran Senescal del Rey, confió a mis antepasados éste vergel de frutas paradisíacas, hombres obedientes y buenas mujeres… buen trigo, buenas vacas y mejores cerdos; buen pan y buen vino. Y no hallo en mi mente mayores adjetivos hacia esas “contradas sentmenatenses”, para elevar su fecundidad a la categoría de paraíso.
Paraíso fiscal: porque no pagáis ni un duro a Hacienda. Me pagáis a mi, “tontolines”!
Paraíso de seguridad: porque con mis soldados os protejo contra todos mis enemigos, contra los ladrones y los asaltadores de caminos. En Sentmenat están proscritos los chorizos. Con “uno” basta y sobra! Lo demás seria competencia desleal. I no hablemos de otras protecciones, por ejemplo, contra el SIDA, la Malaria, la varicela, el escorbuto y contra la gripe humana de los puercos. Estamos estudiando una protección contra el cáncer y otra contra los desastres urbanísticos y la corrupción de los políticos, pero todavía estamos en ello, ya me perdonaréis, je, je, je.
Paraíso azul: No os dais cuenta que con los USAJES, y mi derecho de pernada, vuestra sangre plebeya se renueva constantemente? Sin mi gran capacidad como semental, vuestras descendencias acabarían empobreciendo la raza noble que puebla nuestras tierras hasta el punto de provocar un regreso peligroso a las especies homínidas anteriores al HOMO ERECTUS. Qué os creéis entonces? Un buen polvo con el marqués es un distintivo, una marca homologada que da prestigio internacional y ostentación! Abriros vuestras venas con un estilete y comprobad de qué color es la sangre que fluye en la mayoría de vuestros cuerpos… Queridos hijos mios!
(Las siervas, en lugar de abrirse la venas, pueden proceder de igual modo, pero con las piernas, je, je, je) Mirad que soy pillín!
Más adelante, a principios del siglo XVIII, mis antepasados se unieron valerosamente a las huestes de Su Majestad Borbónica (el Felipe Quinto), que pretendía conquistar la ciudad de Barcelona y anexionar por cojones los territorios de Aragón a la corona española, y, por derechos de conquista, someterlos al yugo del peaje de los tontos que pagan i pagan… Pobres paganos ésos catalanes que vosotros, fieles siervos sentmenatenses, me ayudasteis a someter en el cerco de Barcelona, allá por el 11 de setiembre de 1714. Y encima, sois tan cándidos que ni siquiera os sentís culpables. Sois la hostia! Os quiero y os amo hasta metérosla, “toda ella”, hasta que aparezca mi capullo nadando tímidamente entre vuestras amígdalas y luego regurgite con fuerza, impulsada desde vuestros estómagos hasta su alzamiento victorioso: enseña lítica, de palo y empalamiento, estandarte victorioso donde los haya de mi estirpe y como barón de estas tierras de Sentmenat!
Otrora sucedió el más lindo episodio nacional en ocasión de la última cruzada con que la cristiandad entera, el papado y nuestros grandes amigos Adolfo y Benito (no sin la ayuda subterránea de los pérfidos ingleses y cobardes franceses) bendecieron la masacre que perpetramos contra los separatistas, rojos, masones y judíos. Cerca está en las mentes de todos mi entrada triunfal a la villa de Sentmenat (28/01/1939) a lomos de mi caballo alado como paladín de la fe cristiana para conquistar el solar de mis antepasados y liberaros a vosotros, mis siervos, del yugo opresivo a que os sometió la horda roja amparada en la gran falacia de la Segunda República. Gracias a mi i al franco caudillo, Sentmenat volvió a ser una balsa de aceite, i no me digáis que no. Porque después seguisteis pagando los censos con más alegría que antes! I es ahí donde triunfasteis, mis siervos sentmenatenses!
Sentmenat, tierra florida! Sentmenat! Sentmenat! Eres la perla de mi reino, el sustento familiar, la sangre de mi estirpe, el sudor convertido en sangre, la sangre en dinero… ADN azul para todos! En eso no queremos regatear! Polvos para todas!
Venite! Venite et adoremus con flores, al Marqués. Siervos y siervas de mi reino del Valle del Culo de Saco. Ofrecedme prebendas y majares, pollos, quesos, cabras, vacas, trigo, ducados, reales de vellón, más ducados, whinston, Kamel y Philip Morris y coños, muchos coños vírgenes… A ver quien me regala un Mercedes! Quien se atreve a la máxima ofrenda! Venga, que esto és una tómbola de Fiesta Mayor y yo tengo todos los números!
Soy feliz, muchas gracias a todos por vuestro recibimiento. No puedo amagar mi profunda emoción ante vuestra satisfacción por mi presencia hoy aquí. Sé que me queréis y me anheláis. Hoy es un día grande y ya me siento algo cansado. Solamente tengo ganas de retirarme a mis aposentos para echar una cabezadita y soñar, soñar otra manera más retorcida de seguir dándoos por detrás y que os continúe gustando como si fuera la primera vez. Que reto más difícil ante tan interesante gente!
Sed felices y aguantaros el ánimo. No puedo con todos ni mucho menos con todas, pero como bien decía Jack el Destripador, Vayamos por partes. Todo se andará y al final, todos y todas quedaréis bien satisfechos (barra asssssssss!) .
Un beso, queridos!
Ala! Que continúe la fiesta!»